Opinión

PLAZA ONCE DE NOVIEMBRE

Durante los siglos de colonia española, en Barrancabermeja fue infructuosa la fundación de un poblado. Las razones principales fueron: la ferocidad de los indigenas Yariguíes, el implacable clima y la ausencia de metales preciosos.  De tal manera, que la población se encontraba dispersa por el territorio y sin nuclearse.

En el siglo XIX,  el territorio fue un pequeño caserío de chozas de palmas levantadas sobre la barranca colorada.  Sus habitantes tenían una vida precaria y fueron tan pocos que no pudieron darle la categoría de Parroquia, la división territorial más pequeña de la época. Sin embargo, el caserío tenía una topografía apropiada (tierra firme y alta), en medio de la planicie cálida, lluviosa e inundable. 

Para principios del siglo XX cuando el petróleo empezó a ser el eje económico del caserío, la refinería de obligatoria construcción se acentuó en el costado norte y el centro quedó conformado por una traza urbana irregular que se estructura a partir de calles paralelas al río y otras perpendiculares al mismo; conformando vías de diferentes anchos y sin continuidad en muchos casos.

Asimismo, encontramos dos edificios emblema y representativos del poder en la plaza Once de noviembre, que son la capilla San Luis Beltrán y la Alcaldía Municipal (antigua Gerencia de la Tropical Oil Company). Esto nos daría a entender que los forjadores o la acción del destino, siguieron tardíamente el concepto de “Plaza Mayor” que es un elemento estructural básico y generador de la ciudad que se organiza en torno a aquélla, a su vez sirve de lugar de encuentro para todas las funciones sociales, oficiales o de diversión y esparcimiento.

La comunidad comienza a llamar a esta plaza Once de noviembre, muy seguramente en honor al día heroico en Cartagena. Es bien sabido, que ha Barrancabermeja llegó bastante mano de obra procedente de la ribera del río Magdalena y la costa Atlántica. Por eso, la plaza era utilizada como sitio de reunión y de corralejas en los domingos.

Ya que la plaza jamás había sido bautizada legalmente con las disposiciones sobre la materia. El Concejo Municipal mediante Acuerdo No. 12 de 1928 considera: “…que siendo Barrancabermeja una de las principales entradas que lleba orgulloso por nombre el apellido de uno de los preclaros padres de la patria y que es muy justo honrar su memoria, bautizase con el nombre de Plaza Santander la llamada hoy Once de noviembre”.

Manifestación obrera en la Plaza Once de noviembre. Mundo al día. 1924.
Cortesía: Juan Escobar.

Para 1930 y por razón del Acuerdo Municipal No. 34 se apropia una partida para la demolición de la antigua Casa Municipal inservible y la construcción de un parque en la Plaza Santander y el cual se llamará Plaza Bolívar. El cambio de nombre obedeció a un homenaje al primer centenario de la muerte del Libertador Simón Bolívar.

 Conmemoración del centenario de la muerte de Simón Bolívar. Floro Piedrahita. 1930.
Cortesía: Familia de Rafael Ramos.

Mediante Decreto No. 03 del mes de enero de 1935, se crea una Junta Patriótica, que tiene por iniciativa levantar en la Plaza de Bolívar de esta ciudad un monumento en honor del Padre de la Patria. De esta Junta Pro Monumento al Libertador, hicieron Manuel J. Restrepo, Pablo Emilio Rey, Pedro Gómez Plata, José Domingo Reyes entre otros. Entre ellos y bonos de la ciudadanía recogieron el dinero suficiente para comprar la Estatua de Bolívar.

En 1937, se inaugura el parque, siendo alcalde Rafael Gómez y la estatua del Libertador se convierte en el primer monumento del Municipio.

Estatua del Libertador con la espada. Registro Municipal. 1939.
Cortesía: Rafael Velásquez.

A manera de anécdota, Arnulfo López en su libo cuenta que: la USO el 8 de abril de 1938, organizo una huelga con gran concentración en el Parque Bolívar, el líder (llegado de Bogotá) fue Diego Luis Córdoba (quien años más tarde asumió la máxima posición del partido Liberal) cuando el “negro Córdoba” como cariñosamente lo llamaban (chocoano de nacimiento, piel de origen africano, idealista extremo de las reivindicaciones sociales por lo cual fue tildado de comunista) subió a una mesita, colocada de tribuna frente de la estatua del Libertador para la renga cumbre del acto, le llegó plomo de las cuatro esquinas del parque, se tiró rápidamente al suelo y por debajo de la mesa y de las asustadas huestes obreras escapó. Parece que desde entonces declino del liderazgo entre los petroleros. La estatua de Bolívar perdió la espada, un impacto de bala quedó en la mano del monumento, el arma simbólica de la lucha emancipadora nunca fue recuperada que sepamos.

Estatua del Libertador sin la espada. 2015.
Archivo personal.

La última remodelación a esta infraestructura pública se hizo en la administración de Edgard Cote (2004-2007), dándole un cambio radical a la arquitectura que la caracterizaba.

Actualmente y a pesar de los múltiples reclamos ciudadanos, el primer parque del distrito se encuentra en abandono total.

FUENTES

CONCEJO DISTRITAL DE BARRANCABERMEJA. Libros de Acuerdos Municipales.

GONZÀLEZ TORRES, Jesùs Antonio. Patrimonio material de Barrancabermeja. Bucaramanga. SIC editorial, 2013.

LÓPEZ ORTIZ, Arnulfo Antonio. Anécdotas sobre Barrancabermeja I. Segunda edición. Barrancabermeja: Tipografía de Mares, 2000.


Opinión:

Jesús González

Historiador (UIS)
Administrador Financiero (UDI)
Miembro de la Asociación Colombiana de Historiadores (ASOCOLHISTORIA)
Miembro de Texas State Historical Association (TSHA)